La caída del cabello es una preocupación común para muchas personas, y su aumento durante el verano genera mayor preocupación. Aunque la caída del pelo es un proceso natural que ocurre durante todo el año, existen varios factores propios de la temporada estival que influyen, potenciando esta condición. Este artículo de clínica Pivaz, te contamos por qué se cae el pelo en verano y cómo remediarlo.
¿Por qué se cae el pelo en verano?
Desde los efectos del sol y el calor hasta los cambios en la dieta y el estrés estacional, múltiples factores responden a por qué se cae el pelo en verano. Para mitigar estos efectos, es crucial adoptar una rutina capilar adecuada, proteger el cabello del sol, mantener una dieta equilibrada y saludable, entre otros consejos. Sigue leyendo este artículo para descubrir todos los motivos que hay detrás de la caída del pelo en verano y cómo luchar contra ella.
Exposición al sol
La exposición al sol es una de las principales razones que explican por qué se cae el pelo en verano. La radiación ultravioleta (UV) puede dañar tanto el cuero cabelludo como el pelo. El sol puede causar la deshidratación del cuero cabelludo, provocando sequedad y fragilidad y facilitando su caída. Además, la exposición prolongada al sol daña la cutícula del cabello, la capa protectora externa, haciendo que el pelo se rompa y se caiga.
Al igual que la piel, el pelo y el cuero cabelludo necesitan protección contra los efectos dañinos del sol. La forma más efectiva de proteger el pelo del sol es cubrirlo con un sombrero, una gorra o un pañuelo. Estos accesorios no solo bloquean los rayos UV, sino que también protegen el cuero cabelludo de quemaduras solares. También existen numerosos productos diseñados específicamente para proteger el pelo del sol. El spray con filtros UV es un gran protector solar para el pelo, ya que es fácil de aplicar y proporciona una capa contra los rayos solares
Sudor y humedad
El verano trae consigo un aumento en las temperaturas y la humedad, lo que provoca una mayor sudoración. El sudor se acumula en el cuero cabelludo, mezclándose con la suciedad y el sebo, creando un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias y hongos. Esta acumulación puede obstruir los folículos pilosos, debilitando el cabello y causando su caída.
La humedad también afecta al pelo, haciéndolo más susceptible al encrespamiento y la rotura. Te recomendamos utilizar champús suaves y mantener una buena higiene capilar puede ayudar a mitigar estos efectos.
Caída de pelo por estrés
Aunque generalmente asociado con vacaciones y relajación, el verano también puede ser una fuente de estrés para algunas personas. Las vacaciones, los viajes y los cambios en los horarios pueden alterar la rutina y provocar ansiedad. El estrés contribuye a la caída del cabello, ya que provoca que más folículos pilosos entren en la fase telógena.
Por ello, te recomendamos mantener una rutina diaria para reducir el estrés. Trata de fijar horarios regulares para dormir, comer y realizar actividades físicas, incluso durante las vacaciones. Un sueño reparador es esencial para la regeneración celular y el mantenimiento de un pelo sano y fuerte.
Practicar técnicas de relajación como el yoga, la meditación o ejercicios de respiración también te ayudará a reducir el estrés. Estas prácticas no solo mejoran el bienestar mental, sino que también pueden tener un efecto positivo en la salud capilar.
Cambios hormonales en verano
Los cambios hormonales en verano también pueden aumentar la caída del pelo. El aumento de la exposición a la luz solar afecta a los niveles hormonales, especialmente la melatonina, que regula el ciclo de crecimiento del cabello. Estos cambios en los niveles de melatonina pueden provocar que el pelo se caiga.
Cambios en la dieta
El verano es una época en la que muchas personas tienden a relajarse con respecto a sus hábitos alimenticios, ya sea debido a las vacaciones, los viajes o las reuniones sociales. La nutrición juega un papel crucial en la salud capilar. Por ello, saltarse la dieta o cambiar significativamente los hábitos alimenticios es uno de los factores que se esconde entre los motivos de por qué se cae el pelo en verano.
Comidas menos equilibradas, y la ingesta insuficiente de vitaminas y minerales esenciales, debilitan el pelo y aumentan su caída. Mantener una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas y grasas saludables es esencial para la salud del cabello. La hidratación también es fundamental para cuidar el pelo.
El cloro es malo para el pelo
Cuando el cloro penetra en la cutícula del pelo, afecta a la corteza interna, debilitando la fibra capilar. El cloro en el pelo también elimina sus aceites naturales, dejando un cabello seco y frágil, más propenso a la rotura y puntas abiertas. Además, la deshidratación puede hacer que el cabello se vea opaco y sin vida.
La presencia de cloro en el pelo irrita el cuero cabelludo, causando sequedad y descamación. Un cuero cabelludo irritado no es propicio para el crecimiento saludable y puede contribuir a la caída del pelo.
Cómo proteger el pelo del cloro
No es ningún secreto que el cloro es malo para el pelo. Por ello, es fundamental aprender cómo proteger el pelo del cloro para evitar los daños que este provoca.
- Antes de entrar a la piscina, moja tu cabello con agua corriente. El pelo mojado absorberá menos cloro que el cabello seco.
- Enjuágate el pelo con agua limpia tan pronto como salgas de la piscina.
- Usa un champú hidratante diseñado para restaurar la humedad del pelo. Evita los champús con sulfatos, demasiado agresivos, que aumentan la sequedad del cabello.
- Aplica un acondicionador que tenga ingredientes reconstructivos como proteínas y aminoácidos para ayudar a reparar el daño causado por el cloro.
- Usa mascarillas capilares una o dos veces por semana para proporcionar una hidratación intensa y reparar el daño. Las mascarillas con ingredientes como aceite de argán, aceite de coco, aloe vera y manteca de karité son excelentes opciones.




